YO NO ME SIENTO CULPABLE DE NADA

PORQUE PERDONAR?

Una de las situaciones más comunes, cuando iniciamos dizque el camino espiritual o cuando iniciamos el estudio de Un Curso de Milagros que nos habla acerca de la culpabilidad, es que creemos y decimos abiertamente,………”pues lo que soy yo, no me siento culpable de nada”……………………….  SI?    Eso creemos?….. Pues entonces…Nada mas engañoso que ello y nada que nos pueda perjudicar mas que no reconocer nuestra creencia en la culpabilidad, porque precisamente esta creencia de la culpabilidad es la causa de nuestro único conflicto, de nuestra única causa del sufrimiento de la cual se derivan todos los sufrimientos y situaciones de dolor en la percepción de este mundo…..Vamos entonces a aclarar cual es la creencia en la culpabilidad y como se genera tal creencia en la culpabilidad.

La culpabilidad no es nunca por lo  “dizque malo” que le hemos hecho a los demás; tampoco es por violar dizque los códigos morales; tampoco es por haber dejado de hacer algo etc….Aquí nos podríamos quedar mencionando casos, dizque de culpabilidad y que realmente no lo son…Nada de lo que nos dice el ego que es culpabilidad o que causa culpabilidad, lo es; nada de ello es culpabilidad; nada nada de lo que nos han enseñado, dicho o recalacado es culpabilidad; no nos dejemos engañar…..La culpabilidad del ego no es más que un mecanismo a través del cual manipulamos a los demás, para que se comporten de acuerdo a como deseamos que lo hagan y no es solamente de cada uno de nosotros individualmente, sino que es un mecanismo masivo de todos los países, los grupos y la sociedad en general…… y entonces cuando percibimos que los demás, no se quieren comportar como queremos o esperamos que lo hagan, entonces los hacemos sentir dizque culpables, diciéndoles ya sea con gestos o palabras lo decepcionados o lo tristes que nos sentimos por lo que han hecho o dicho……También les podemos decir que son unos desagradecidos pues nos hemos desvivido por ellos y así nos pagan………………..También les podemos decir..Donde quedaron los valores que te infundí y el buen ejemplo que te di?…….También les podemos decir..Eso que estás haciendo no es propio de un hijo mío, no es propio de esta familia….Esto es una desvergüenza para la familia, para el país, el grupo etc.….Nunca nadie me había hecho quedar tan mal ante los demás……etc…etc…etc…   Nuevamente nada, nada de esto es culpabilidad; como dije antes no es más que manipulación y por ello, cuando iniciamos dizque el camino espiritual y entendemos y comprendemos que la tal culpabilidad no es más que manipulación, entonces nos sacudimos de tal culpabilidad, dejamos de proteger la imagen de los demás, así como complacer a los demás a consta de nosotros y por lo que puedan decir de nosotros y entonces hacemos nuestra propia vida de acuerdo a nuestros principios con independencia de la criterios de los demás y por ello es que decimos que no nos sentimos culpables de nada.  Lo que ha sucedido es que hemos descubierto el juego de la no aprobación como medio de manipulación.

Lo anterior o sea el hecho de no dejarnos manejar por los deseos de los demás, está perfecto y es el principio de nuestro camino de despertar; mas……..OJO que la verdadera causa de la creencia en la  culpabilidad sigue vigente y mientras haya tal creencia de culpabilidad habrá conflicto, no habrá dicha y paz y no podremos despertar del sueño de culpa y castigo….

La única y verdadera creencia en la culpabilidad surge de creer que podemos  atacar a Dios y que lo hemos atacado……Y como atacamos a Dios? O como creemos atacar a Dios? Pues…..negando nuestra verdadera condición como Hijos de Dios, dándole realidad a la ilusión, negando la verdad y nuevamente negando lo que verdaderamente somos y ni más ni menos contradiciendo la Voluntad de Dios, porque la Voluntad de Dios es que somos plenos y no nos falta nada, tanto a nosotros como a todos, aun los más censurables y despreciables para la humanidad.

               La Voluntad de Dios para mí es perfecta felicidad UCDM L-101

 

Entonces cada vez que estamos criticando a un hermano por sus errores, por lo que hace o dice, por su comportamiento etc; lo que estamos haciendo es que estamos atacando a Dios, estamos yendo contra su voluntad e ir contra su voluntad es un ataque lo cual indefectiblemente genera culpabilidad y esta si es la única y verdadera culpabilidad.

Igualmente cada vez que le damos realidad a este mundo como lo percibimos, cada vez que le damos realidad a la escasez a la enfermedad a la inseguridad etc. etc. etc….Lo que estamos haciendo es generando culpabilidad.

 

Todo lo opuesto a reconocernos como Hijos de Dios, es un ataque a Dios, es un ataque a su voluntad, es independizarnos de todo lo que nos ha dado y es un rechazo a la extensión de su amor que es infinitamente abarcador.

Qué se te ha dado? Se te ha dado el conocimiento de que eres una mente, de que te encuentras en una Mente y de que no eres sino mente, por siempre libre de pecado y totalmente exento de miedo al haber sido creado del Amor. No has abandonado tu Fuente, por lo tanto, sigues siendo tal como fuiste creado. Esto se te dio en forma de un conocimiento que no puedes perder. Ese conocimiento se le dio asimismo a todas las cosas vivientes, pues sólo mediante él viven. UCDM L-158,1

 

En el ego es muy difícil no atacar a Dios, pues toda la información de nuestros sentidos nos dice permanentemente que la escasez y la separación son reales, pues ellas son las percepciones que tenemos de este mundo y es por ello que permanentemente debemos pedirle al Espíritu Santo que nos de la visión de Cristo, para poder ver la verdad y dejar de atacar a Dios…Todo esto se logra con el perdón y de allí la importancia del mismo.

 

Dijimos anteriormente que el propósito del ego es conservar e incrementar la culpabilidad, pero de forma tal que tú no te des cuenta de lo que ello te ocasionaría. Pues la doctrina fundamental del ego es que te escapas de aquello que les haces a otros. El ego no le desea el bien a nadie. No obstante, su supervivencia depende de que tú creas que estás exento de sus malas intenciones. Te dice, por lo tanto, que si accedes a ser su anfitrión, te permitirá proyectar su ira afuera y, de este modo, te protegerá. Y así se embarca en una interminable e insatisfactoria cadena de relaciones especiales, forjadas con ira y dedicadas exclusivamente a fomentar tan sólo la creencia descabellada de que cuanta más ira descargues fuera de ti mismo, más a salvo te encontrarás.

Ésa es la cadena que ata al Hijo de Dios a la culpabilidad, y la que el Espíritu Santo quiere eliminar de tu santa mente. Pues esta infame cadena no tiene por qué estar aprisionando a aquel que Dios Mismo ha elegido, como Su anfitrión, quien no puede convertirse a sí mismo en anfitrión del ego. UCDM T-15,VII,4-5