Y COMO HAGO PARA VER LA VERDAD?

PORQUE PERDONAR?

La verdad no es la que vemos con los ojos del cuerpo, ni la podemos llegar a ver con ninguno de los sentidos, pues estos están concebidos para darnos información solamente de lo concreto, de lo limitado, de lo que no es Uno, de lo fragmentado…….Con absoluta certeza percibimos a los demas separados, en cuerpos limitados y no solamente los percibimos de dicha manera, sino que además el mismo hecho de percibirlos de tal manera, seria la prueba de que no somos Uno, de que estamos separados………….etc…etc…etc…Entonces si la misma ilusión es la prueba de que la ilusión es la verdad, la misma ilusión es tambien el testigo de que la verdad es lo que veo afuera y de que lo que me dice Un Curso de Milagros que es la verdad, es lo que es falso y  adicionalmente, tales testigos, los externos no nos permiten  vislumbrar por ninguna parte la verdad; entonces es un hecho evidente que estamos totalmente atrapados en la ilusión y que no disponemos de ningún medio aparente para salir de la misma y regresar a la verdad.  Sólo puedo nublar mi santa vista si permito que mi mundo se entrometa en ella. Y no puedo contemplar los santos panoramas que Cristo contempla a menos que utilice Su visión. La percepción es un espejo, no un hecho. Y lo que contemplo es mi propio estado de ánimo reflejado afuera. Quiero bendecir el mundo contemplándolo a través de los ojos de Cristo. Y veré las señales inequívocas de que todos mis pecados me han sido perdonados. UCDM L-304

Es por ello que gracias a Dios, en el momento en el cual se concibió el error de la creencia en la separación que dio lugar a lo concreto, Dios nos puso el Espíritu Santo en la mente en el mismo lugar del error, de tal forma que el conflicto y su solución estuvieran en el mismo lugar y fueran simultáneos, dándole al Espíritu Santo la misión y la función de retornarnos a la verdad haciendo uso de nuestra ilusión, mas siempre y cuando que estuviéramos dispuestos a ello y es por ello, que si no le ofrecemos nuestros errores al Espíritu Santo este no procede a la sanación de nuestra mente.

“Dios es Amor y el miedo no forma parte de Él”, y desaparecerá. La verdad te salvará, pues no te ha abandonado para irse al mundo demente y así apartarse de ti. En tu interior se encuentra la cordura; la demencia, fuera de ti. Pero tú crees que es al revés: que la verdad se encuentra afuera y el error y la culpabilidad adentro.

Y vuélvete hacia la majestuosa calma interna, donde en santa quietud mora el Dios viviente que nunca abandonaste y que nunca te abandonó. El Espíritu Santo te lleva dulcemente de la mano, y desanda contigo el camino recorrido en el absurdo viaje que emprendiste fuera de ti mismo, conduciéndote con gran amor de vuelta a la verdad y a la seguridad de tu interior. Él lleva ante la verdad todas tus dementes proyecciones y todas tus descabelladas sustituciones, las cuales ubicaste fuera de ti. Así es como Él invierte el curso de la demencia y te devuelve a la razón. UCDM T-18,7,8

Cuando tengo o he tenido un conflicto con alguien, la única manera de alcanzar y lograr el verdadero perdón con dicha persona, no es hablando con ella, ni disculpandonos, ni tratando de restablecer la amistad etc… es a solamente a través del Espíritu Santo, la mente sana, en un PROCESO DE VERDADERO PERDÓN, alcanzando la visión de Cristo.

La visión de Cristo está regida por una sola ley. No ve el cuerpo, ni lo confunde con el Hijo que Dios creó. Contempla una luz que se encuentra más allá del cuerpo; una idea que yace más allá de lo que puede ser palpado; una pureza que no se ve menguada por errores, por lamentables equivocaciones, o por los aterrantes pensamientos de culpabilidad nacidos de los sueños de pecado. No ve separación. Y contempla a todo el mundo, y todas las circunstancias, eventos o sucesos, sin que la luz que ve se atenúe en lo más mínimo.