SI LO QUE PERCIBIMOS NO ES LA VERDAD, COMO NOS DESLIGAMOS DE LA ILUSION?

LOS MITOS DEL EGO

La verdad es que todo lo que percibimos en el mundo de la forma no es más que una ilusión y le hemos dado tanto valor y tanta credibilidad que estamos convencidos de que lo que percibimos es lo que es verdadero, es lo que es real y aun mas, ello mismo, esa percepción en sí misma, es el mismo testigo de que todo lo que percibimos es lo real.

El mundo desde sus leyes y a traves de sus “mitos” nos lleva a estar  tan convencidos de ello y tan enceguecidos, por ello, que si no disponemos de una ayuda, mas allá de nosotros, mas allá de nuestro ego, permaneceriamos eternamente sumergidos en dicha ilusion y por lo tanto, totalmente alejados de la verdad, totalmente alejados del Reino. Necesariamente requerimos de una ayuda que tenga la certeza de que lo que consideramos como cierto es la ilusión y que lo que consideramos como ilusorio, es lo que es lo verdadero; mas para poder recibir la ayuda de la mente sana, la que conserva nuestra esencia, se requiere sí, de nuestro mas mínimo aporte, el cual para todos nosotros es de las cosas que mas esfuerzo requiere aparentemente y es lo que Un Curso de Milagros denomina “estar alerta a favor del Reino”…Estar alerta a favor del Reino, es que cada vez que percibamos algo que despierte en nosotros el mas mínimo sentimiento de sufrimiento, ira, debilidad, inseguridad etc…etc…seamos concientes de que ello no es cierto, no es verdad y se lo ofrezcamos a la mente sana a traves de un proceso de verdadero perdón (lee mi libro PODRIA VER EL MUNDO DE OTRA MANERA)……Esta conciencia y este ofrecimiento es la señal de que estariamos dispuesto a recibir ayuda y a retornar al Reino de los cielos.

La verdad está exenta de ilusiones y, por lo tanto, mora dentro del Reino. Todo lo que está fuera del Reino es ilusorio. Cuando desechaste la verdad te percibiste a ti mismo como desprovisto de ella. Al concebir otro reino al que atribuiste valor, no mantuviste en tu mente sólo el Reino de Dios, y, de esta manera, excluiste parte de tu mente de él. Lo que inventaste ha aprisionado tu voluntad, y ha hecho enfermar a tu mente, que ahora tiene que ser sanada. Mantenerse alerta contra esta enfermedad es la manera de sanarla. Una vez que tu mente haya sanado, irradiara salud, y, de este modo, enseñará lo que es la curación. Esto te consagrará como un maestro que enseña lo mismo que yo. Yo tuve que mantenerme tan alerta como tú tienes que hacerlo ahora, y aquellos que eligen enseñar lo mismo tienen que estar de acuerdo con respecto a lo que creen. (UCDM T-6,V,C,9)