SERA QUE ATACANDO O DEFENDIENDONOS ESTAREMOS SALVADOS DE LAS AMENAZAS DE LOS DEMAS?

PORQUE PERDONAR?

Nos consideramos muy fuertes, muy capaces, muy superiores a los demás……. cuando dejamos claramente establecido que ya sea de palabra u obra, el hecho de que si por alguna “interpretacion” nos sentimos atacados, inmediatamente nos defendemos atacando la que creemos es la fuente de la agresion; en otras palabras atacamos o contraatacamos….Por ello expresamos abiertamente y aun nos enorgullecemos cuando decimos “pues lo que soy yo si no me la dejo montar de ……….”  “conmigo si esta equivocado pues conmigo no puede” “ que se meta conmigo y vera lo que le sucede”….etc…etc… nada mas equivocado, pues lo que estamos gritando al mundo es “me siento atacado y me siento atacado porque creo que puedo ser dañado y creo que puedo ser dañado porque no soy más que un simple puñado de polvo frágil, destructible e indefenso.

Todos los que se creen muy fuertes, porque se defienden con ataque, con armas, con fuerza, con supresión, con chantaje etc…etc…etc… no son más que frágiles, miedosos e ilusos pues creen que la ilusión es la verdad.

El ego siempre se mantiene alerta por si surge cualquier amenaza, y la parte de tu mente en la que el ego fue aceptado está ansiosa por conservar su propia razón, tal como la entiende.  No se da cuenta de que es completamente demente. Mas tú tienes que darte cuenta exactamente de lo que esto significa si quieres que se te restituya la cordura. Los dementes protegen sus sistemas de pensamiento, pero lo hacen de manera demente. Y todas sus defensas son tan dementes como lo que supuestamente tienen que proteger. No hay nada en la separación, ni “razón”, ni atributo, ni ningún aspecto que no sea demente. Y su “protección”, que es parte de ella, es tan demente como toda ella. Por lo tanto, la relación especial, su principal defensa, no puede sino ser demente. UCDM T-17,IV,5

En la especialidad o sea en la creencia de que podemos ser “mas fuertes o poderosos que los demas” no está  nunca la fortaleza, pues la especialidad no es sino del ego y el ego se identifica con el cuerpo que es la fragilidad y la debilidad.

Dios descansa contigo serenamente, sin defensas y en total mansedumbre, pues sólo en esa quietud se encuentra la fuerza y el poder. Ahí la debilidad no tiene cabida porque ahí no hay ataque, y, por lo tanto, no hay ilusiones. El amor descansa en la certeza. Sólo la incertidumbre se defiende. Y toda incertidumbre no es otra cosa que las dudas que tienes acerca de ti mismo. UCDM T-22,V,3

La verdadera fortaleza, la fortaleza que nos corresponde como hijos de Dios y que forma parte de los atributos del amor, recibidos en la creación, solamente la podemos percibir y contactar en los procesos de verdadero perdón!