QUIEN ES LA OVEJA NEGRA?

PORQUE PERDONAR?

La oveja negra es aquella identidad, identidad ego, representada  a través de un cuerpo y que en un mundo o en un grupo de amigos, es el que despierta con sus comportamientos  “equivocados” la ira de todos los demás compañeros del grupo……Lo que consideramos los comportamientos inapropiados, son los errores, son lo que UCDM considera los pecados.

La vigilancia que el ego ejerce en relación con los errores de otros egos no es la clase de vigilancia que el Espíritu Santo quiere que mantengas. Los egos critican basándose en el tipo de “lógica” de que son partidarios. Entienden esa clase de lógica porque para ellos tiene sentido. Para el Espíritu Santo, no obstante, no tiene ningún sentido. UCDM T-9,III,1

Los errores de cualquier miembro del grupo, son juzgados y criticados por los demás miembros del grupo; ningún miembro del grupo que cometa un error se escapa de ello; para los miembros del grupo cualquier error es repudiable y esperan o no toleran que ninguno de los miembros cometa ningún tipo de error. Sin embargo para el Espíritu Santo, tal forma de proceder no se aviene con el perdón, no conduce al verdadero perdón.

Para el ego lo caritativo, lo correcto y lo apropiado es señalarles a otros sus errores y tratar de “corregirlos”. Esto tiene perfecto sentido para él porque no tiene idea de lo que son los errores ni de lo que es la corrección. Los errores pertenecen al ámbito del ego, y la corrección de los mismos estriba en el rechazo del ego. Cuando corriges a un hermano le estás diciendo que está equivocado. Puede que en ese momento lo que esté diciendo no tenga sentido, y es indudable que si está hablando desde su ego no lo tiene. UCDM T-9,III,2

Cuando el miembro del grupo y más si es la oveja, incurre en los errores y estos son muy frecuentes o permanentes, ello genera una gran conmoción en el grupo; se forman grupos de juicio y critica, se concluye que hay que confrontar a la oveja, que alguien o todos tienen que hablar con ella, que es necesario, que es indispensable; que ello es lo correcto. Si nos tomamos la tarea de pretender corregir el compañero es porque estamos partiendo de la base de que está equivocado y ello es totalmente cierto, si lo estamos percibiendo como un ego, si lo estamos considerando solo como un ego.

Reaccionar ante cualquier error, por muy levemente que sea, significa que no se está escuchando al Espíritu Santo. Él simplemente pasa por alto todos los errores, y si tú les das importancia, es que no lo estás oyendo a Él. Si no lo oyes, es que estás escuchando al ego, y mostrándote tan insensato como el hermano cuyos errores percibes. Esto no puede ser corrección. Y como resultado de ello, no sólo se quedan sus errores sin corregir, sino que renuncias a la posibilidad de poder corregir los tuyos. UCDM T-9,III,4

Es indudable que una vez que nos centramos en los comportamientos “erróneos” de nuestro compañero, lo único que puede aparecer indefectiblemente es la ira y ello indica que nos estamos sintiendo amenazados, que le estamos dando realidad a dichos errores y que por ello necesitamos defendernos y quien nos dice que la manera de reaccionar ante los errores es el ataque? solo es el ego; estamos escuchando el ego, estamos permitiendo que nos guie el ego; el ego se ha convertido en nuestro maestro, pues si estuviéramos escuchando al Espíritu Santo como maestro, el simplemente con mucha suavidad y amorosamente nos hubiera guiado a pasar por alto dichos errores. Cuando nos quedamos con el ego como maestro estamos decidiendo Tener libre albedrío no quiere decir que tú mismo puedas establecer el plan de estudios. Significa únicamente que puedes elegir lo que quieres aprender en cualquier momento dado. UCDM INTRODUCCION  aplazar la oportunidad de perdonar que allí, con dicho compañero u oveja negra se nos está presentando.

Cuando un hermano se comporta de forma demente sólo lo puedes sanar percibiendo cordura en él. Si percibes sus errores y los aceptas, estás aceptando los tuyos. Si quieres entregarle tus errores al Espíritu Santo, tienes que hacer lo mismo con los suyos. A menos que ésta se convierta en la única manera en que lidias con todos los errores; no podrás entender cómo se deshacen. ¿Qué diferencia hay entre esto y decirte que lo que enseñas es lo que aprendes? Tu hermano tiene tanta razón como tú, y si crees que está equivocado te estás condenando a ti mismo. UCDM T-9,III,5

No soy yo, ni puedo ser yo como identidad separada o sea como un ego, quien pueda percibir cordura en mi hermano; como ego solo estoy en la creencia en la separación, creo que el error existe y es real y creo así mismo que mi hermano es pecador. Como ego estoy atrapado en la creencia de la realidad de la percepción equivocada….La misma creencia en la realidad del error, es el testigo de que ello es verdad y es precisamente ello lo que estoy percibiendo; por ello, pretender yo mismo desde mi ego, negar lo que los sentidos me están mostrando, no es más que una locura; lo que tengo que hacer es pedirle al Espíritu Santo, que desde mi intención de percibir la verdad, ya que lo que estoy percibiendo es la ilusión (percepción equivocada) me conceda el milagro del perdón y poder ver la verdad en mi hermano y es que los errores que percibo en él no pueden ser reales, pues si él es un Hijo de Dios, como lo soy yo también, no puede haber errores ni en él ni en mí, pues somos perfectos.

Tu función no es cambiar a tu hermano, sino simplemente aceptarlo tal como es. Sus errores no proceden de la verdad que mora en él, y sólo lo que es verdad en él es verdad en ti. Sus errores no pueden cambiar esto, ni tener efecto alguno sobre la verdad que mora en ti. Percibir errores en alguien, y reaccionar ante ellos como si fueran reales, es hacer que sean reales para ti. No podrás evitar pagar las consecuencias de esto, no porque se te vaya a castigar, sino porque estarás siguiendo al guía equivocado, y, por lo tanto, te extraviarás. UCDM T-9,III,6

No pretendamos por consiguiente ni cambiar, ni corregir, ni confrontar, ni hacer sentir culpable, ni castigar a mi hermano; mi función nuestra función no es corregirlo; ello es función solamente del Espíritu Santo el cual, sí esta certero de cuál es la verdad; nosotros como identidades ego solo creemos en la separación y ello no es más que error…..Por ello como puedo yo desde el error poder corregir el error y aceptar la verdad?

Cuando percibimos equivocadamente errores en nuestros hermanos y sentimos aunque sea el más leve malestar, es porque estamos siendo guiados por el ego, le estamos dando realidad al error, no lo estamos considerando como una ilusión, como una percepción equivocada. Le damos realidad a un error, cuando le damos categoría de importante, de que de verdad está teniendo lugar; cuando nos quedamos pegados de él, cuando le damos significado de valioso, pues si nos afecta es porque es importante para nosotros……Solo le quitamos el significado de realidad, cuando al reconocerlo, en vez de quedarnos pegados de él mascullando nuestra ira por lo que nos hizo nuestro compañero, acudimos al Espíritu Santo y le entregamos nuestra percepción equivocada, para que El nos guie y amorosamente sane nuestra mente.

Los errores que tu hermano comete no es él quien los comete, tal como no eres tú quien comete los tuyos. Considera reales sus errores, y te habrás atacado a ti mismo. Si quieres encontrar tu camino y seguirlo, ve sólo la verdad a tu lado, pues camináis juntos. El Espíritu Santo en ti os perdona todo a ti y a él. Sus errores le son perdonados junto con los tuyos. UCDM T-9,III,7

No es verdaderamente mi hermano como parte mía, como parte de la filiación quien comete los errores; quien comete los errores es la identidad ego; soy yo mismo como espejo en el.

La Expiación, al igual que el amor, no opera aisladamente. La Expiación no puede operar aisladamente porque procede del amor. Cualquier intento que hagas por corregir a un hermano significa que crees que puedes corregir, y eso no es otra cosa que la arrogancia del ego. La corrección le corresponde a Dios, Quien no conoce la arrogancia. UCDM T-9,III,7

Cuando deseamos corregir a nuestro hermano, cualquiera que sea la forma como intentemos o creamos deba hacerse, no es más que usurpar la función del Espíritu Santo, no es más que nuestra arrogancia y no es más que nuestro ego, rechazando nuestra creencia en nuestros propios errores allá en nuestro hermano.

Perdonar es pasar por alto. Mira entonces más allá del error, y no dejes que tu percepción se fije en él, pues, de lo contrario, creerás lo que tu percepción te muestre. Acepta como verdadero sólo lo que tu hermano es, si quieres conocerte. a ti mismo. Percibe lo que él no es, y no podrás saber lo que eres porque lo estarás viendo falsamente. Recuerda siempre que tu Identidad es una Identidad compartida, y que en eso reside Su realidad. UCDM T-9,IV,1

Por ello nuestra mayor necesidad en este mundo y en nuestros mundos y en el mundo de nuestros amigos, es el perdón, porque es lo único que nos permite percibir la verdadera identidad tanto de nuestro compañero como la de mí mismo como la de nosotros mismos.

Tienes un papel que desempeñar en la Expiación, pero el plan de la Expiación en sí está más allá de ti. No sabes cómo pasar por alto los errores pues, de lo contrario, no los cometerías. Creer que no los cometes, o que los puedes corregir sin un Guía cuyo propósito es corregirlos, no sería más que otro error. Y si no sigues a ese Guía, tus errores no podrán ser corregidos. El plan no lo elaboraste tú debido a las limitadas ideas que tienes acerca de lo que eres. De esta sensación de limitación es de donde emanan todos los errores. La forma de deshacerlos, por lo tanto, no procede de ti, sino que es para ti. UCDM T-9,IV,2

Una vez más queda claro que mi función y papel en el tiempo o sea lo que conocemos o denominamos como esta vida, la permanencia con un cuerpo, no es más que para aprender a perdonar a nuestros hermanos y nuestros mundos. No es para conseguir dinero, ni ser famosos ni exitosos, ni para llevar a cabo metas para la humanidad etc..etc..

El ego tiene también un plan de perdón porque estás pidiendo uno, aunque no al maestro adecuado. El plan del ego, por supuesto, no tiene sentido y nunca será viable. Al seguir su plan te pondrás simplemente en una situación imposible que es adonde el ego siempre te conduce. El plan del ego consiste en que primero veas el error claramente, y en que luego lo pases por alto. Mas ¿cómo ibas a poder pasar por alto aquello a lo que has otorgado realidad? Al verlo claramente, le has otorgado realidad y no lo puedes pasar por alto. En este punto es donde el ego se ve forzado a recurrir a misterios, insistiendo en que para salvarte tienes que aceptar lo que no tiene sentido. Son muchos los que han tratado de hacer esto en mi nombre, olvidándose de que mis palabras tienen perfecto sentido porque proceden de Dios. Son tan sensatas ahora como lo fueron siempre porque expresan ideas que son eternas. UCDM T-9,IV,4

Una vez que creo que un error es real, que es valioso para mi, que eso fue muy grave, que hizo mucho daño, le estoy dando realidad, se está convirtiendo en una creación de mi mente y por ello le estoy dando realidad En actitud, pues, aunque no en contenido, eres como tu Creador, Quien tiene perfecta fe en Sus creaciones porque Él las creó. Creer en algo produce la aceptación de su existencia. Por eso puedes creer lo que nadie más piensa que es verdad. Para ti es verdad porque tú lo fabricaste. UCDM T-1,VI,4

Cuando el error lo he hecho real y lo considero muy grave, como lo voy a poder pasar por alto? Como lo voy a poder olvidar? Por ello el perdón de muchas religiones o el perdón, porque yo soy muy bueno o soy más bueno, o el que hago por unir a la familia o por unir al grupo o por darle gusto a mis allegados y amigos o por no dañar la amistad…..etc…etc…etc… es un perdón falso, es un perdón impuesto, es un perdón con atropello a mí mismo, pues el error fue y sigue siendo grave para mí, o sea que pretender pasar por alto el error que ya hice real, es generar un resentimiento mayor, es propiciar la explosión de una hoya atómica; de allí todos los problemas en este mundo que se derivan de la represión de lo que pretendemos pasar por alto por complacer, a la fuerza o por imposición.