PORQUE NUESTRA URGENCIA DE CORREGIR LOS ERRORES DE LOS DEMAS?

PORQUE PERDONAR?

Considerábamos en el documento anterior, que los errores de los demás, son mas graves y diferentes a los de nosotros y tales errores no solo despiertan ira y desprecio hacia quienes los cometen, sino que además creemos que somos nosotros quienes debemos corregirlos. Hemos creído que los errores de los demás son faltas graves, que constituyen un peligro para la comunidad y además como creemos en la realidad de los errores y las imperfecciones, como consecuencia de la creencia en  la “idea loca”, entonces los debemos corregir y como además hay ira de por medio, creemos que debemos corregirlos con castigo, para que el malo escarmiente y sea persuadido de la necesidad de cambio

De esta falsa idea y percepción, nace o surge la justicia humana, ya sea que la apliquemos directamente  o a través de los mecanismos del sistema, en cada una de las comunidades humanas de acuerdo a sus costumbres y como veremos luego, es una justicia injusta, pues esta basada en las creencias equivocadas de los jueces, sus iras y miedos y no en la objetividad y la unidad de la verdad.

La urgencia de corregir los errores de los demás, surge de creer que con sus errores que son faltas graves, son un peligro para el grupo, son una amenaza no solo para nosotros mismos sino para nuestros propios intereses personales  y como “creemos que la causa de todo lo que nos sucede esta es en el mundo exterior”, entonces que mejor manera de evitar la amenaza que persuadir o desaparecer a los que creemos son la causa de nuestras desgracias?

Cada vez la locura es mayor, pues hemos visto que no hubo separación, que no hay limitación, que no hay imperfección, que mi hermano soy yo, por lo tanto al no haber error para que corrección y mucho menos puede haber ira, entonces para que el castigo?….Esto cada vez es mas caótico y estamos mas sumergidos en el error ….entonces nuevamente el único que puede rescatarnos de tal atrocidad de error, es el Espíritu Santo, a través de los procesos de verdadero perdón.

En los procesos de verdadero perdón, veremos que la ira que despiertan los errores de los demás, no son por su error, sino por la proyección y rechazo de nuestros propios errores, exaltados o activados en los demás y el deseo de castigo como consecuencia de la culpa que creemos tener.

No pretendo decir que los errores de los demás, se toleren, se pasen por alto, se ignoren, se permitan….NO!; por ahora el mensaje es que se deben corregir sí, mas no con castigo y se deben corregir, no porque el otro sea malo y peligroso, sino porque esta generando caos en el juego de la vida.

Tu función no es corregir. La función de corregir le corresponde a Uno que conoce la justicia, no la culpabilidad. Si asumes el papel de corrector, ya no puedes llevar a cabo la función de perdonar. Nadie puede perdonar hasta que aprende que corregir es tan solo perdonar, nunca acusar. Por tu cuenta, no podrás percatarte de que son lo mismo, y de que, por lo tanto, no es a ti a quien corresponde corregir. UCDM T-27,II,10