ENTONCES EL PERDON QUE CONSIDERAMOS EL PERDON NO ES EL PERDON?

PORQUE PERDONAR?

Según lo que parece que es el perdón, la forma como lo hemos entendido, como lo entienden y consideran la mayoría de las personas en la sociedad y religiones, se  parte del hecho de que la otra persona realmente “me ha hecho algo grave o algo que me ha molestado muchísimo”;  por ej: me ha quitado algo, me ha faltado al respeto en algo, no se ha comportado conmigo como esperaba que lo hiciera, me ha ofendido con algo grave, me ha traicionado etc…etc…etc…las formas son infinitas y las formas son lo de menos; lo único importante, es que creo, que me ha ofendido con algo o me ha quitado algo.

Entonces cuando por alguna razón, ya sea por culpabilidad o por familia o por mantener una relación, me dicen o yo pienso que voy a perdonar, entonces me dispongo dizque a pasar por alto y/o menospreciar o a no darle importancia a lo que yo creo que el otro me hizo…………….Mas al “perdonar” lo que el otro creo me hizo, va a continuar allí vigente; lo que creo que me hizo, lo que percibí que me hizo; es decir  el recuerdo sigue allí  presente; la ira o el resentimiento estaran presentes, la rabia por el atrevimiento o lo que creo me hizo, estaran allí intactos y presentes……..Las consecuencias por lo que me hizo están allí presentes y por mas que pretendamos negarlas e ignorarlas estarán allí presentes………………………Mas dizque ( me lo dicen o lo pienso) como yo soy muy bueno, y yo si soy espiritual, y yo no soy rencoroso, y yo no quiero dañar lo tan bonito que hemos tenido por tantos años, entonces me dispongo a hacer de cuenta, que no paso nada…………Mas, para mí si paso; el recuerdo esta presente y no puedo negarlo……….Mas  lo que sucede, es que  como yo soy superior y yo estoy por encima de quien me ofendió; yo puedo ser caritativo con él y regalarle el perdón……..Mas lo que le estoy dando no es perdón; lo que le estoy dando es no solo una prebenda de superioridad de mi parte, sino además una dosis de represión para conmigo mismo, pues es imposible ignorar lo que realmente el otro me hizo.

Cuando “perdonas” un pecado, no ganas nada con ello directamente. Es una ofrenda de caridad a alguien que no se la merece, a fin de demostrar simplemente que tú eres mejor y que te encuentras en un plano superior a él. Él no se ha ganado la limosna de tu tolerancia -que tú le concedes sabiendo que no es digno de tal dádiva- ya que sus pecados lo han situado muy por debajo de una verdadera igualdad contigo. No tiene derecho a tu perdón, el cual supone un regalo para él, pero no para ti. UCDM L-126

El perdón en las condiciones anteriores es algo falso, algo inmerecido, algo que no tiene justificación, pues realmente yo no lo debería conceder, más creo, que lo tengo que conceder por presiones externas. En estas circunstancias siempre estoy perdiendo yo mismo, pues si no lo concedo, soy un rencoroso y un disociador, por lo cual me van a juzgar, criticar y señalar y si lo concedo lo hago como un regalo inmerecido a alguien que es malo, que no es digno de él a consta de yo tener que reprimir mi dolor, mi ira, mi resentimiento, mi dolor etc……Si miramos el perdón bajo estas circunstancias, no tiene salida, no ganamos todos como es el amor y las leyes de Dios, “sino que gana solo el malo, el que no tiene derecho a consta de mi perdida por el atropello de mis sentimientos”. Este es el falso perdón, lo que creo y he creido que es el perdón; este es el perdón de las religiones, de los buenos, los superiores etc……OJO …..Esto no es perdón.

De este modo, el perdón es básicamente algo falso: un capricho caritativo, benévolo tal vez, pero inmerecido; una dádiva que a veces se concede y a veces se niega. Puesto que es inmerecido, es justo no otorgarlo, pero no es justo que tú tengas que sufrir por haberte negado a concederlo. El pecado que perdonas no es tu pecado. Alguien que se encuentra separado de ti lo cometió. Y si tú entonces eres magnánimo con él y le concedes lo que no se merece, la dádiva es algo tan ajeno a ti como lo fue su pecado.UCDM L-126

Es por lo anterior que dicho perdón es falso, que no es verdadero perdón que no es más que un engaño.

Si esto fuese verdad, el perdón no tendría ningún fundamento sobre el que basarse con certeza y seguridad. Sería una excentricidad, según la cual algunas veces decides conceder indulgentemente un indulto inmerecido. Conservarías, no obstante, el derecho a no eximir al pecador de la justa retribución por su pecado. ¿Crees que el Señor de los Cielos iba a permitir que la salvación del mundo dependiera de esto? ¿No sería acaso Su interés por ti ciertamente ínfimo, si permitiese que tu salvación dependiese de un capricho? UCDM L-126

Lo que sucede es que no entendemos verdaderamente lo que es el perdón; en el verdadero perdón todos ganan pues según las leyes de Dios no existen las perdidas, no hay intercambios, no hay acuerdos y todos ganan.

No entiendes lo que es el perdón. Tal como lo ves, no es sino un freno al ataque abierto que no requiere corrección alguna en tu mente. Tal como lo percibes, no te puede brindar paz. No constituye un medio por el que liberarte de aquello que ves en otro, pero no en ti mismo. No tiene poder alguno para restaurar en tu conciencia tu unidad con él. Eso no es lo que Dios dispuso para ti. UCDM L-126

Es por lo anterior que yo no puedo hacer el perdón por mis propios medios; yo no puedo llegar y pensar………Bueno voy a perdonar a este porque…………No eso no es así, eso no funciona así; para mí que percibo el mundo tergiversado,   ….. no se cómo funciona y como se hace el perdón.

Hoy trataremos de entender la verdad según la cual el que da y el que recibe son uno. Vas a necesitar ayuda para poder entender esto, ya que es una idea completamente ajena a los pensamientos a los que estás acostumbrado. Mas la Ayuda que necesitas ya está aquí. Deposita tu fe en Él hoy, y pídele que esté contigo a la hora de practicar con la verdad. Y si sólo logras captar un pequeño atisbo de la liberación que reside en la idea que practicamos hoy, éste será ciertamente un día glorioso para el mundo. UCDM L-126

La idea de que el que da y el que recibe son el mismo, así como que todo lo que doy es a mi mismo a quien se lo doy, son ideas completamente ajenas para el mundo del ego y para la forma como percibimos este mundo, pues la percepción desde el ego es totalmente inversa a la percepción desde el ser o sea la visión de Cristo como la llama o denomina Un Curso de Milagros.

Te parece que los demás están separados de ti, que son capaces de adoptar comportamientos que no tienen repercusión alguna sobre tus pensamientos; y que los que tú adoptas no tienen repercusión alguna sobre los de ellos. Tus actitudes, por lo tanto, no tienen ningún efecto sobre ellos, y sus súplicas de ayuda no guardan relación alguna con las tuyas. Crees además que ellos pueden pecar sin que ello afecte la percepción que tienes de ti mismo, mientras que tú puedes juzgar sus pecados y mantenerte a salvo de cualquier condenación y en paz. UCDM L-126