EL AMOR QUE LE PROFESAMOS A LOS DEMAS ES EL VERDADERO AMOR?

PORQUE PERDONAR?

El amor que en el mundo del ego le profesamos a los demás, proviene de lo que Un Curso de Milagros denomina la creencia en una jerarquía de ilusiones; es decir parte de la base de que todos somos distintos, de que todos estamos fragmentados, de que hay unos mas buenos que otros, hay unos más inteligentes que otros, hay unos más capaces que otros, hay unos de mas clase que otros….etc   y así mismo hay unos que quiero más que a otros; inclusive hay unos que me caen muy bien otros regular, otros no tan bien y otros nada bien y si soy honesto conmigo mismo, acepto que  los odio.

Esta clase de amor, no es el tipo de amor de Dios, pues el amor de Dios no establece diferencias y Dios quiere a todos sus hijos, que son un solo y único hijo por igual.

Según la clase de amor que profesa el ego…cree que algunas veces puede amar y otras odiar. Cree también que se puede profesar amor sólo a una persona, y que el amor puede seguir siendo lo que es aunque se le niegue a los demás. El que crea estas cosas acerca del amor demuestra que no entiende su significado. Si el amor pudiese hacer tales distinciones, tendría que discernir entre justos y pecadores, y percibir al Hijo de Dios fragmentado.UCDM L-127

El Amor de Dios, no es el apego o el interés que se tiene por ciertas personas; el amor de Dios es que reconozcamos a todos y cada uno de nuestros hermanos como Hijos de Dios, con los mismos derechos que nosotros, que los reconozcamos plenos, en el sentido de que no les puede faltar nada y no pueden estar limitados por nada; no quiere decir lo anterior que tenemos que ser amigos de todos nuestros hermanos; no no es eso, pues cuando nuestros hermanos están siguiendo como maestro el ego, están en la locura y la demencia y no nos podemos unir al ego en ellos..Lo que tenemos que hacer es separarlos en el cuerpo, alejarlos en lo físico, mas si unirnos a ellos en la mente, entregándole dicha situación al Espíritu Santo que es el único que sabe como resolverla, a traves de procesos de verdadero perdón.