COMO ME DISPONGO PARA EL VERDADERO PERDON?

PROPOSITOS DEL CAPITULO 25

El verdadero perdón, no lo podemos hacer por nuestra propia cuenta, es decir no es un proceso intelectual ni tampoco un cambio logrado a través de fuerza de voluntad; es por ello, que nuestro único aporte es el pequeño acto de buena voluntad, que es el convencimiento del deseo de hacerlo.