18-PODEMOS ACEPTAR DEJAR EL CUERPO

Te compartía en el articulo 13 de esta serie, que la muerte no la aceptamos, sino que nuestra generalizada tendencia es a negarla o resignarnos a ella y ninguna de las dos contribuye de ninguna manera con nuestro propósito de trascender el miedo a la muerte; creo que de manera contraria contribuyen a acrecentarlo; de allí que debemos es desear  aceptarla y poner en practica la guía para lograrlo; mas la aceptación no es algo intelectual, no es algo que se logra sentándonos y diciéndonos “voy a aceptar la muerte porque no es real, porque no existe y porque yo soy un espíritu”; No; la aceptación no se puede lograr de esta manera, debido a que no se puede lograr pensando; solamente se puede alcanzar trascendiéndola y esto es un proceso que no lo hace la mente ego, sino la mente sana, espíritu santo; lo anterior debido a que la mente ego cree en la muerte y es una de sus leyes de su sistema de pensamiento; no así la mente sana, que sabe que la muerte no existe debido a que tiene la certeza de la unión inmutable con nuestro creador.

Te voy a compartir la manera de poder aceptar algo que rechazamos o no deseamos concientemente, como es el dejar el cuerpo de una manera suave, sin sufrimiento, destrucción y lucha, así como muchas otras situaciones en nuestra experiencia; a manera de ejemplo y con el propósito de poder hacer uso de este proceso, no solo para la muerte sino para cualquier situación en general, voy a utilizar un ejemplo de actualidad tomado de mi experiencia personal.

Cuando se declaro la pandemia del covid-19 y se perfilaron las medidas de confinamiento y aislamiento, sentí un altísimo rechazo a ellas, debido a que de antemano sabia que aunque el virus si existía y era mortal, percibía que la forma como se declaró la pandemia, no seguía los protocolos apropiados, que había una sobredimensión de la situación, que los medios de comunicación estaban abusando de la proliferación del asunto y yo que he sido buscador de la verdad e investigador he aprendido que muchas de las acciones en el mundo de gran impacto y que no llevan un curso apropiado y normal, es porque son propiciadas y son una “cortina de humo”, para tapar algo o hacer algo mientras desvían la atención de la masa; por lo cual, empecé a investigarlo y pude darme cuenta rápidamente que esta situación tenia todos los componentes para ser una cortina; además de que encontré los posibles propósitos para ello y estos me dejaron satisfecho; es decir considere que estaba en lo cierto; adicionalmente empecé a percibir que la reacción de la población era exagerada; percibí el temor en mi entorno cercano (no familiar) y hasta pude percibir personas al borde de la histeria; como terapeuta, muchas personas me llamaban enloquecidos buscando ayuda y otras me trataban de irresponsable, atrevido e incluso hasta asesino, debido a que mientras no habían declarado el aislamiento y las medidas asociadas, yo salía a la calle normalmente, no me lavaba las manos mas allá de como lo había hecho siempre y no usaba tapabocas; comparto esto a groso modo como introducción, para que puedan imaginarse mi grado de rechazo a la situación, que ante mis ojos se estaba presentando y a la cual no le podía dar crédito y mas aun la mas mínima aceptación; aunque no sentía miedo en absoluto, razón por la cual lo he escogido como ejemplo, sí sentía un tremendo rechazo a dicho engaño, a la  actitud de los dirigentes, a la de los profesionales de la salud y a la de muchas personas en general; estos hechos me llevaron a perder completamente la paz; sentía ira, deseos de juzgar y criticar a los dirigentes y de culpabilizarlos por lo que estaba sucediendo, así también con el personal serio de la salud, que no hacia nada para detener dicha mentira, sino que por el contrario se prestaban a propagarla y sentía mucha incomodidad con personas muy allegadas que se centraban solamente en el virus  y en como esconderse y en creer ciegamente en la publicidad engañosa de las cadenas de radio y televisión, pues para ellos los medios de comunicación son sus dioses,  los dueños de la verdad absoluta y donde lo que no proviniera de ellos era mentira; también sentía ira con  quienes creía eran los responsables; pude entender gracias a la guía del espíritu santo que necesitaba un proceso de aceptación con urgencia.

El paso inicial fue escribir todo lo que me molestaba o me perturbaba con lo que percibía estaba sucediendo; me di rienda suelta y fue esto lo que escribí a groso modo: Esto me representaba un apresamiento injustificado e intransigente, perpetrado por una autoridad con una voluntad opuesta a la verdad, que me llevaba a una esclavización secuencial en el tiempo, por un espacio indeterminado y bajo un autoritarismo desbordado, el cual me privaba de la libertad; me perturbaba sobremanera que fuera impuesta, que fuera un capricho, un engaño, una intransigencia y todo basado en mentiras, con propósitos ocultos, con beneficios solo para quienes la estaban imponiendo; que la tenia que acatar ya que su violación demandaba castigo; que no era negociable y lo mas preponderante era que “yo no la podía cambiar”; esto me coartaba mi poder de decisión, me impedía ser responsable de mi mismo y de los demás.

Renegaba internamente y con allegados, de los gobernantes por ineptos, vendidos, irresponsables, manipuladores, abusivos de poder, borregos y así mismo de los profesionales de la salud.

Mas lo mas importante también, era que podía quedarme indefinidamente allí renegando, culpando o podía liberarme; en esto el poder de decisión y la acción si eran mías y no las tenia que consultar con nadie; decidí entonces que iba a liberarme, mas que no lo iba a hacer con violencia, tampoco con ataque al dictador, tampoco moviendo o empujando a las masas para que lo hicieran.

Decidí que lo iba a hacer trascendiendo las creencias equivocadas que me estaban llevando a percibir dicha situación de dicha manera ya que sabemos que lo que vemos es lo que deseamos, lo hemos pedido y se nos concede tal como lo hemos pedido y para ello necesitaba encontrar las creencias que me estaban llevando a dicha situación.

Pase entonces a uno de los  principios del deshacimiento “No quedarme pegado a los hechos, ir mas allá de las apariencias”; recordemos que la interpretación que le damos a lo externo, siendo lo externo, una proyección de la mente, no es mas que la representación de lo que esta sucediendo en la mente y quedarnos pegados de los hechos es darle realidad a las apariencias y de allí no hay salida posible.

Si mi mente se encontrara libre y sana, como debe ser lo normal, ya que “el cuerpo puede ser encerrado y privado de la libertad, mas la mente nunca puede ser encarcelada”, entonces si estaba sana no me afectaría en absoluto el que  encerraran a mi cuerpo, mas en este caso sí me estaba afectando.

En este punto entre en meditación y pedí ver la verdad, ver que era lo que estaba dando lugar a lo que estaba percibiendo y entonces me llego la respuesta de parte del espíritu santo.

Me llego lo siguiente: quien me esta llevando a sentirme privado de la libertad, no son los personajes externos, es la mente inconciente y lo que me esclaviza no es lo que sucede afuera, sino es el programa del sistema de pensamiento del ego, el cual me ha sumido y atrapado en el mundo material, bajo las leyes autoritarias e intransigentes de las leyes del ego, llevándome a percibirme encarcelado dentro de un cuerpo físico, cuyos agentes especiales (agente Smith, película Matrix. Esto una alegoría) los “agentes Smith” como el alcalde, el presidente, la OMS, sus jefes y secuaces todos con el propósito de ser victimizado y tratado injustamente debido también a que mi tomador de decisiones ha creído en la mente ego y me  ha llevado a considerarme culpable por haber ido en contra de la voluntad de Dios, por el deseo permanente de la separación y ello me demanda castigo. 

De esta información puede configurar las creencias equivocadas que no las detallo por no hacer extenso el articulo, mas que ya sabes como hacerlas y configurarlas. 

Una vez entregadas y trascendidas las creencias equivocadas, pude no solo sentir aceptación y paz en medio de la situación, sino también  ver las ventajas que me traía el encierro; aceptar en este caso no quiere decir que entonces ya en ese momento estuve de acuerdo con los móviles de la pandemia y las medidas tomadas; No en absoluto; quiere decir que aun no estando de acuerdo pude estar en paz y disfrutar el encierro, sin angustias ni ansiedades.

Podía con el encierro aprender a: Asumir mi propia responsabilidad en cuanto a que lo que estaba percibiendo era una proyección no sanada de mi mismo; liberarme del atrapamiento del ego en el sufrimiento; adquirir la certeza de que nada externo puede hacerme daño; liberarme del miedo al futuro, confiar en que todas las cosas obran conjuntamente para el bien, liberarme del resentimiento con quienes creo culpables de lo que me afecta, ya que son solamente agentes de proyección; fortalecer la certeza de que no somos un cuerpo y que todos somos inocentes etc. y muchas mas….tu podrás encontrar las tuyas.

Cuando ya podemos empezar a ver lo que estamos aprendiendo con lo que esta sucediendo y agradecerlo es porque ya hemos aceptado la situación o ya la hemos perdonado.

Te invito a hacer lo mismo con la dejada del cuerpo, ya que debemos perdonar o deshacer todo aquello por lo cual la rechazamos y llegar al punto de aceptarla, viendo lo que podemos aprender al aceptarla y entonces agradecerle al cuerpo y a la experiencia de vida lo que nos permitió aprender; en el caso de la entrega del cuerpo, si debemos llegar hasta estar de acuerdo con la entrega, debido a que esta es no solo necesaria, sino además normal y bastante valiosa para nuestro retorno a nuestra verdadera identidad.

  Te dejo un video que te recuerda, que el mundo exterior no lo podemos cambiar y desde las leyes del ego menos lo podemos espiritualizar; solamente lo podemos aceptar y a través de los procesos de deshacimiento de las creencias equivocadas salirnos de el.

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